Los economistas abogan por reducir el gasto público y el número de entidades administrativas locales
14-06-2010
• El Consejo de Colegios de Economistas de la Comunidad Valenciana presenta la tercera edición de la encuesta sobre coyuntura económica.
• El paro, la evolución de la demanda y la inadecuada dimensión y estructura de las empresas, principales problemas de la economía de la Comunidad Valenciana.
• Los economistas apuestan por las energías solar y nuclear.
• La concesión de préstamos blandos para la creación de nuevas empresas y la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social, medidas mejor valoradas para reactivar la economía y el empleo.

Valencia, 10 de junio de 2010. El Consejo de Colegios de Economistas de la Comunidad Valenciana, que integra los colegios profesionales de las tres provincias, ha presentado esta mañana los resultados de la tercera edición de la encuesta Los economistas opinan, que realiza semestralmente mediante correo electrónico. En el acto han intervenido Leopoldo Pons, Francisco Menargues y Jaime Querol, decanos de los colegios de Valencia, Alicante y Castellón respectivamente.

La encuesta, respondida entre el 10 y el 28 de mayo por 1.230 colegiados, propone una serie de medidas para reactivar la economía y recuperar el nivel de empleo. Los colegiados optan por la concesión de préstamos blandos para la creación de nuevas empresas (3,78 sobre 5), la reducción de las cotizaciones a la Seguridad Social (3,59) y la dotación de fondos adicionales para asegurar el cumplimiento de los plazos de pago por parte de las administraciones locales (3,56). En el otro extremo, los nuevos planes E y Confianza sólo obtienen una valoración de 2,49. “La Seguridad Social presenta, como modelo, unos costes del trabajo muy altos y deberían reducirse”, subrayó el decano del COEV, Leopoldo Pons, para quien “hace falta un paquete de medidas de carácter urgente. El sistema financiero no está funcionando correctamente en el entorno de la crisis”.

Pons respondió sobre la cuestión de la fusión de Bancaja que su opinión, como economista y a nivel personal, estaba a favor de la de Bancaja y Caja Madrid, pues esta unión de ambas cajas -la segunda y tercera del sector- constituiría la primera caja de ahorros española. Y añadió que, también según su punto de vista, las cajas deberían privatizarse para que su gestión se atuviera, de forma más estricta, a criterios económicos.

Sobre las medidas para reducir el déficit público y evitar una situación similar a la sufrida por Grecia, los economistas abogan por la reducción de los gastos de funcionamiento del Estado (4,52 sobre 5), la reducción del número de entidades administrativas locales y municipios (4,36) y la congelación de la contratación de personal en las administraciones públicas (4,19). En cuanto a la medida menos valorada, los economistas de las tres provincias coinciden en señalar la subida de los impuestos especiales sobre gasolina, alcohol y tabaco. “El sector público español está desequilibrado, produce déficit por sí mismo. Hay que revisarlo en profundidad porque tiene un nivel de sobredimensión que no es soportable”, manifestó Pons, quien señaló que los economistas “no percibimos el incremento de impuestos como una solución”.

En línea con los resultados arrojados en las ediciones anteriores, el paro (78,46%) encabeza los problemas que más preocupan a los economistas de la Comunidad Valenciana, distanciándose cada vez más de la evolución de la demanda (64,72%) y la inadecuada dimensión y/o estructura de las empresas (46,34%), esta última especialmente en la provincia de Valencia. En un año, la preocupación por el desempleo se ha agudizado bastante más en la provincia de Castellón (incremento de 18,48 puntos) que en Alicante (7,37) y Valencia (2,18). “El paro es un defecto estructural del mercado de trabajo. El modelo incita a que se emplee y se contrate mal; la productividad no ha sido cuidada, la selección de personal y utilización de recursos propios no se ha incentivado; la fuerza laboral está muy indefensa ante los ciclos económicos”, declaró Pons.

Preguntados por la contribución de las distintas fuentes de energía a la mejora del modelo productivo español, la solar (3,70 sobre 5) y la nuclear (3,66) se imponen al petróleo, la energía eólica (ambas valoradas con un 2,92) y el carbón (1,42). Los economistas alicantinos son los que más valoran las energías renovables, mientras que valencianos y castellonenses se decantan por la nuclear. “El Estado español no puede sufragar los costes energéticos porque no tenemos petróleo y las renovables son energías complementarias, no sustitutivas”, opinó el decano del COEV al respecto.

Por segundo año consecutivo, concretamente desde la sexta edición de la encuesta organizada por el COEV (mayo de 2008), las economías valencianas y españolas suspenden, ambas con una puntuación de 3,38 sobre 10. Por provincias, los colegiados de Castellón son los más críticos con la situación actual, tanto a nivel autonómico como nacional. Las previsiones a seis meses mejoran ligeramente la valoración actual, con un incremente de 0,16 y 0,23 puntos sobre la valoración de la economía de la Comunidad y la española respectivamente.


Comunicación COEV